fbpx
martes, octubre 4, 2022
martes, octubre 4, 2022

El clásico argentino: ¡Hagamos un asado! 

Deleitarse con uno de los platos típicos de la gastronomía argentina, junto con una copa de vino, es una actividad que todo turista debe realizar.


El asado no es solo una comida. Alrededor de él se construyen auténticos rituales que trascienden las fronteras gastronómicas: es motivo de encuentro entre amigos, unión entre familiares o la excusa perfecta para una reunión de cualquier índole. A través del asado se viven emociones, abrazos, risas inolvidables, charlas profundas y festejos sin fin.

Para su preparación hay que comenzar con el fuego, el cual se obtiene mediante el encendido de carbones y maderas que poco a poco van dorando las carnes. La cocción puede durar entre dos y tres horas, aunque todo el proceso es de pleno disfrute, desde que inicia hasta que termina. 

Se sirven distintas cantidades de carne que se van a cocinar con el fuego lento que los parrilleros hicieron con anterioridad. La tira de asado es el corte más popular, le siguen el vacío, matambrito de cerdo, entraña, chorizos, chinchulín y mollejas. Cada parte tiene su propio sabor, aunque ninguna escapa del de la delicia que produce sentirla en el paladar. A punto o bien cocido, cada cual elegirá. 

Un dato que hay que tener en cuenta son los acompañantes del plato principal. El asado no está completo sin una ensalada mixta, unas papas a la parrilla, verduras, una buena cantidad de sal fina y el emblemático chimichurri.

Cualquier argentino que tenga una parrilla disponible, no sólo piensa en comer, sino en el encuentro con sus seres queridos. Y si no tiene una propia, las parrillas son los clásicos reductos para degustar el preciado manjar. Siempre es un buen momento para hacer un asado, el cual lleva una motivación en la previa, en el durante y en el después.

NOTAS RELACIONADAS