<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>ciencia archivos - Revista Un Camino</title>
	<atom:link href="https://revistauncamino.com.ar/tag/ciencia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://revistauncamino.com.ar/tag/ciencia/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 15 Feb 2023 15:46:23 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1.3</generator>

<image>
	<url>https://revistauncamino.com.ar/wp-content/uploads/2022/06/cropped-fav-new-32x32.png</url>
	<title>ciencia archivos - Revista Un Camino</title>
	<link>https://revistauncamino.com.ar/tag/ciencia/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Por qué nos enamoramos</title>
		<link>https://revistauncamino.com.ar/por-que-nos-enamoramos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Revista Un camino]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Feb 2023 16:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Notas]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[notas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistauncamino.com.ar/?p=4152</guid>

					<description><![CDATA[<p>Autores: Analía Perez &#38;amp; Dr. Eduardo Berteuris (coaches en PNL/EPEP) La ciencia dice adiós al romanticismo: el amor pasional es un fenómeno cerebral regulado por hormonas y neurotransmisores. El amor, esa poderosa experiencia que se traduce en una especie de locura temporal no es más que un truco del organismo con un único fin: el apareamiento. La red neuronal de una persona enamorada está formada por la activación de las tres capas del cerebro (la corteza cerebral, el cerebro emocional y el tallo cerebral) y regulada por neurotransmisores y hormonas sexuales. La sucesión de eventos que llevan a lo que se conoce como un “flechazo” se inicia en la base del cerebro, una estructura muy antigua desde el punto de vista evolutivo, cuyo desarrollo es anterior al de las áreas encargadas de las emociones e, inclusive, del pensamiento. Esa zona (que se conoce como “centro reptil”) es parte del sistema de gratificación y desde ahí, el área ventral tegmental pone en actividad las células ApEn, neuronas productoras de dopamina. Esta región, asociada al deseo y la motivación, es la misma que se activa en quienes tienen dependencia por drogas muy adictivas, como la cocaína. La dopamina generada actúa sobre el hipotálamo (donde están los núcleos del cerebro sexual)&#160; el hipocampo (que guarda la memoria emocional) y el cerebro antiguo atrae mutuamente a los enamorados activando las áreas de recompensa emocional. La responsable es la dopamina, “la hormona de la felicidad”. Una vez establecida la atracción, el centro reptil se defiende de las zonas más jóvenes del cerebro y, para seguir al mando, las anula, prácticamente desconecta las áreas asociadas al juicio. Su arma es la oxitocina, “la hormona de la confianza”, que evita pensar mal del otro y también actúa sobre el cerebro emocional. La corteza pre-frontal lateral se silencia y con ella la desconfianza, las reflexiones desfavorables y las áreas que procesan los sentimientos más conflictivos, rubricando así aquello de que el amor es ciego… El objetivo de este cóctel químico es el apareamiento y su razón, ni más ni menos que la preservación de la especie. Del amor a la obsesión Durante el enamoramiento actúa una parte del cerebro muy antigua, encargada de las recompensas. Para prevalecer, ese centro reptil anula las áreas del pensamiento y así, con el juicio desconectado, el objeto de deseo se convierte en un ser maravilloso. La obsesión se genera entonces cuando se produce un rechazo, ya que el deseo no se detendrá, e inclusive será cada vez más intenso. El enamorado prácticamente está siendo drogado por su cerebro para que haga lo necesario por conservar la especie y la reacción química es la de un adicto; no se conoce sustancia que pueda generar una adicción mayor. Del enamoramiento al amor maduro 1 – Saber elegir. La atracción es establecida por aspectos biológicos pero, para pasar a una segunda fase, hay que poner en funcionamiento el pensamiento y preguntarse: “¿Ayuda esta persona a mi desarrollo personal?”. Esa respuesta es la clave. 2 – Ser pareja La pareja es una sociedad donde cada uno cumple un rol. El esfuerzo positivo en la construcción del vínculo y el cuestionamiento positivo de la conducta deben ser constantes. 3 – La empatía El amor de pareja es terrenal y lo terrenal no es perfecto. Es vivir juntos, salir a pasear, ir al cine, hacer el amor, conversar y mucho más. La suma de esas actividades construye el vínculo; sólo hay que preguntarse: “¿Deseo lo mejor para vos?”.</p>
<p>La entrada <a href="https://revistauncamino.com.ar/por-que-nos-enamoramos/">Por qué nos enamoramos</a> se publicó primero en <a href="https://revistauncamino.com.ar">Revista Un Camino</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Eclipse solar: recomendaciones para observar el fenómeno natural de forma segura</title>
		<link>https://revistauncamino.com.ar/eclipse-solar-recomendaciones-para-observar-el-fenomeno-natural-de-forma-segura/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Revista Un camino]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Dec 2020 15:52:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[LifeStyle]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[naturaleza]]></category>
		<category><![CDATA[NURQUÉN]]></category>
		<category><![CDATA[Rio Negro]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistauncamino.com.ar/?p=5614</guid>

					<description><![CDATA[<p>El lunes 14 de diciembre del 2020 ocurrirá uno de los eventos naturales más asombrosos: un eclipse solar total, y Argentina es uno de los destinos privilegiados para disfrutar de dicha maravilla. Por ello, desde Un Camino queremos darles las recomendaciones necesarias para que puedan verlo de forma segura.  Se conoce como eclipse solar total cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean, ocasionando que esta última se interponga en el recorrido de la luz solar antes de que llegue al planeta Tierra. El 14 de diciembre, durante 24 minutos, la Luna nueva pasará frente al Sol y lo cubrirá completamente por dos minutos, provocando que “se haga de noche” en pleno día.  Tal como indicamos en nuestro artículo: “ruta del eclipse solar en Argentina”, el extremo sur de Sudamérica va a ser el lugar privilegiado para vivenciar el fenómeno natural más esperado, sobre todo dentro de la Patagonia argentina en las provincias de Neuquén y Río Negro. Aquellos que se encuentren en algunos de los puntos mencionados anteriormente deben tomar ciertas precauciones a la hora de ver el eclipse para no dañar los ojos. Nunca se debe observar el Sol sin protección porque pueden lastimarse la retina y tampoco es recomendable verlo directamente con anteojos oscuros, radiografías, lupas o telescopios.  ¿Cómo ver un eclipse de forma segura? Anteojos para eclipse: es importante que estén certificados y filtren más del 99,999% de la luz solar. No obstante, no es conveniente mantener la vista fija en el Sol durante mucho tiempo.  Cámara oscura: una forma sencilla de hacerlo es conseguir un tubo de cartón y colocarle en uno de los extremos una cartulina negra que impida el paso de la luz del Sol, después hay que hacer una abertura pequeña que la deje pasar para que se proyecte la imagen en una hoja de papel colocada en el otro extremo del tubo. Lentes con filtros especiales: se puede observar mediante el celular, binoculares o cámaras siempre que tengan colocados filtros diseñados exclusivamente para mirar el Sol.  Telescopio: se pasa la luz del Sol a través del telescopio y se proyecta sobre una superficie lisa. Nunca hay que verlo directamente a través del elemento ya que puede generar quemaduras graves en la retina. Qué NO se debe usar: celulares, cámaras, binoculares o telescopios que NO tengan filtro y tampoco radiografías o lentes de sol. Todo ello puede producir daños permanentes en la vista.</p>
<p>La entrada <a href="https://revistauncamino.com.ar/eclipse-solar-recomendaciones-para-observar-el-fenomeno-natural-de-forma-segura/">Eclipse solar: recomendaciones para observar el fenómeno natural de forma segura</a> se publicó primero en <a href="https://revistauncamino.com.ar">Revista Un Camino</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
			</item>
		<item>
		<title>René Favaloro, a corazón abierto</title>
		<link>https://revistauncamino.com.ar/rene-favaloro-a-corazon-abierto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Revista Un camino]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Jun 2020 14:18:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[LifeStyle]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[culura]]></category>
		<category><![CDATA[personajes]]></category>
		<category><![CDATA[tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[tradición]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistauncamino.com.ar/?p=4318</guid>

					<description><![CDATA[<p>Fuente: elhistoriador.com.ar  Autor: Felipe Pigna y Mariana Pacheco. René Gerónimo Favaloro nació el 12 de julio de 1923 en el barrio el Mondongo de La Plata, así llamado porque su población estaba integrada mayormente por trabajadores de los frigoríficos cercanos, que solían recibir mondongo todas las semanas como parte de pago. En ese barrio humilde de viviendas económicas alejado del centro de la ciudad, Favaloro conoció el valor del esfuerzo. Así lo recordaría años más tarde: “Yo era el hijo mayor de una familia humilde. Mi padre, ebanista, más que carpintero, tenía un pequeño taller… (…) los  ingresos siempre eran escasos. Mi madre, modista, contribuía al sostenimiento del hogar. Estarán siempre en mi mente las largas horas que pasaba sentada frente a la máquina de coser… Desde muy joven había comprendido el esfuerzo que ellos realizaban para darnos sustento y educación, y a partir de los 10 o 12 años colaboraba en las tareas del taller, en especial durante las vacaciones, en que me transformaba en un obrero más.  Así aprendí todos los secretos de la carpintería…. Años más tarde, cuando escuchaba al profesor Christmann decir que para ser un buen cirujano había que ser un buen carpintero yo pensaba que había realizado mi aprendizaje en aquel viejo taller”[1]. El pequeño René estudió en la Escuela 45. Ingresó más tarde en el prestigioso Colegio Nacional de La Plata y en 1941 empezó a estudiar medicina, una vocación que, según su madre, había despertado a los 5 años cuando acompañaba a su tío, el doctor Arturo Cándido Favaloro, en las visitas domiciliaras a sus pacientes. Tras terminar la residencia, que realizó en el Policlínico de su barrio, aceptó por unos meses un reemplazo temporario como médico rural en Jacinto Aráuz, un pueblito de La Pampa. Era mayo de 1950 y hacia allí se dirigió Favaloro sin saber que la estadía de tres meses se estiraría durante 12 años. Su llegada revolucionó la medicina del lugar. Junto a su hermano Juan José, también médico, que arribó tiempo después, modernizaron el centro asistencial. Así una casona vieja devino en una clínica con veintitrés camas y una sala de cirugía. Además Favaloro se ocupó de enseñar pautas para el cuidado de la salud y la prevención de enfermedades. El resultado fue la reducción de la desnutrición, las infecciones en los partos y la mortalidad infantil. También armó un banco de sangre viviente, tomando muestras sanguíneas a los habitantes del lugar y clasificándolas para recurrir a ellas durante emergencias. “Estuve doce años como médico rural en Jacinto Aráuz, La Pampa, donde aprendí el profundo sentido social de la vida. Sin compromiso social, mejor no vivir”, dijo en una entrevista en 1999. [2] Su compromiso con la profesión y la necesidad de perfeccionarse lo impulsaron a realizar un viaje a los Estados Unidos. Partió en 1962 rumbo a la Cleveland Clinic, de Ohio, por recomendación del profesor José María Mainetti. Se desempeñó primero como residente y más tarde como miembro del Departamento de Cirugía Torácica. En Cleveland, Favaloro no tardó en ganarse el respeto y reconocimiento de sus colegas. El 9 de mayo de 1967 Favaloro revolucionó la cardiología mundial al operar exitosamente a una mujer de 51 años mediante la técnica de bypass. La célebre intervención permitiría salvar a millones de personas y contribuyó a mejorar sustancialmente la calidad de vida de los pacientes coronarios. En 1971, decidió volver a la Argentina para continuar aquí con su profesión. Para él enseñar y trabajar en su país eran la mejor forma de patriotismo. Así se lo explicó al doctor Donald B. Effler, jefe de cirugía de Cleveland Clinic, en su carta de renuncia: “Una vez más el destino ha puesto sobre mis hombros una tarea difícil. Voy a dedicar el último tercio de mi vida a levantar un Departamento de Cirugía Torácica y Cardiovascular en Buenos Aires. (…) El propósito principal es desarrollar un Departamento bien organizado donde pueda entrenar a cirujanos para el futuro. Créame, yo seré el hombre más feliz del mundo si puedo ver en los años por venir una nueva generación de argentinos que trabajen en distintos centros del país resolviendo los problemas a nivel comunitario y dotados de conocimientos médicos de excelencia”. [3] Finalmente, en 1975, creó la Fundación Favaloro, convirtiendo su sueño en realidad. Más tarde, en 1992, inauguró el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, y seis años después, creó la Universidad Favaloro. Uno de sus mayores logros fue la formación de centenares de residentes de diversos lugares de la Argentina y de América Latina. Creía que la investigación y el fomento de la ciencia básica eran pilares del desarrollo. “En 1971 decidí volver a la Argentina porque creía que debía ser útil a mi país. (…). En este tiempo impulsé la investigación y la ciencia básica. Los países que no tienen ciencia básica no tienen futuro. Nosotros dedicamos 0,4 del PBI para investigación, y los países como Israel, Alemania, Japón, le destinan el 2 por ciento. No todo lo debe hacer el Estado. También están los empresarios. Habría que implementar, como en los Estados Unidos, que el que dona para investigación, lo deduce de réditos”[4], le dijo a Renée Sallas en una entrevista. Su vocación de servicio, sus valores humanitarios, su profundo compromiso con la educación, su espíritu solidario y su sed de justicia lo impulsaron a trabajar sin descanso, procurando dejar un mundo más justo y solidario. Preocupado por los problemas que lo rodeaban, alguna vez escribió: “La corrupción no es solamente la coima, los funcionarios ladrones, el narcotráfico y el lavado de dinero. Corrupción es también mantener las universidades en un estado calamitoso, una televisión donde sólo hay alaridos y violencia, la injusticia social, la desocupación, la marginalidad”[5]. La desigualdad era una de sus obsesiones. “Más de las tres cuartas partes de los habitantes del mundo viven en países en desarrollo, pero sólo disponen de un 16% del ingreso mundial, mientras que el 20% más rico del mundo dispone del 85% del ingreso mundial”[6], dijo en la conferencia</p>
<p>La entrada <a href="https://revistauncamino.com.ar/rene-favaloro-a-corazon-abierto/">René Favaloro, a corazón abierto</a> se publicó primero en <a href="https://revistauncamino.com.ar">Revista Un Camino</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
			</item>
		<item>
		<title>EL DESAFÍO DE ALCANZAR LOS OBJETIVOS</title>
		<link>https://revistauncamino.com.ar/el-desafio-de-alcanzar-los-objetivos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Revista Un camino]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 May 2020 15:37:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[LifeStyle]]></category>
		<category><![CDATA[bienestar]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[neurociencia]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistauncamino.com.ar/?p=4163</guid>

					<description><![CDATA[<p>Descubrimientos de la neurociencia permiten desarrollar técnicas para cambiar y mejorar. Cientos de personas están sentadas en un auditorio. Asisten a una clase. A simple vista no se parecen en nada. Tienen diferentes edades. Algunos viven en pareja, otros son solteros. Algunos tienen hijos y hasta nietos, otros no. Hay empleados, futbolistas, vendedores, empresarios, publicistas, estudiantes, docentes. Pero todos tienen algo en común: buscan cumplir los objetivos que se proponen y para eso están dispuestos a cambiar algunos de sus mecanismos mentales y a aprender un método para lograrlo. La multitarea, el estrés, la falta de concentración, la procrastinación y la sensación de que el tiempo no alcanza y se desperdicia el potencial pueden arruinar los planes de muchos. Este tipo de complicaciones que abruman en la vida diaria hace que muchas veces las personas no alcancen sus metas. Y es en esos casos en los que el cognitivismo, la psicología experiencial, la atención plena (también conocida como mindfulness) y las técnicas de coaching, basadas en descubrimientos de la neurociencia, aparecen como posibles herramientas. Una de ellas es la Educación del Pensamiento Enfocado en el Propósito (EPEP), que propone la transmisión de un método que permite reconocer los programas cerebrales que impiden desarrollar los objetivos y modificarlos por otros que sí permitan alcanzarlos. Para eso se promueve un entrenamiento que permita el reconocimiento de los estados emocionales, de los niveles de estrés y del idioma corporal, y se enseña cómo gestionar esos fenómenos. Esta técnica fue diseñada por el Dr. Eduardo Berteuris, médico de la Universidad de Buenos Aires y licenciado en Medicina y Cirugía por el Ministerio de Educación y Ciencia de España, entre otros títulos. Su propuesta consiste en un método que debe implementarse todos los días hasta que finalmente se creen las herramientas necesarias para transformar aquello se desea en resultados concretos. Y quienes transmiten este método son una nueva entidad: el docente coach, que genera liderazgo en el aula, que tiene un discurso magnético y que facilita la motivación y el desarrollo del talento de sus alumnos para alcanzar las metas de aprendizaje. El fin último de esta propuesta es que esas personas que llegaron a esas clases con angustia, impotencia y frustración puedan resolver las crisis, logren un cambio positivo en los distintos ámbitos sociales, alcancen su potencial, se comuniquen de manera asertiva y mejoren la autoestima, para, finalmente, construir la felicidad.</p>
<p>La entrada <a href="https://revistauncamino.com.ar/el-desafio-de-alcanzar-los-objetivos/">EL DESAFÍO DE ALCANZAR LOS OBJETIVOS</a> se publicó primero en <a href="https://revistauncamino.com.ar">Revista Un Camino</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
			</item>
		<item>
		<title>CALENTAMIENTO GLOBAL &#8211; SABER Y HACER</title>
		<link>https://revistauncamino.com.ar/calentamiento-global-saber-y-hacer/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Revista Un camino]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Sep 2019 18:59:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[LifeStyle]]></category>
		<category><![CDATA[Carolina Vera]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistauncamino.com/?p=2548</guid>

					<description><![CDATA[<p>EL CAMBIO CLIMÁTICO IMPONE EL DESAFÍO DE ALERTAR AL MUNDO PARA SALVARLO. LA EXPERTA CAROLINA VERA, QUE ACABA DE GANAR UN PRESTIGIOSO PREMIO INTERNACIONAL POR SUS ESTUDIOS SOBRE EL TEMA, NOS ORIENTA PARA SER PARTE DE LA SOLUCIÓN.El comunicado de la American Meteorological Society (AMS) aclara que además de ser una personalidad conocida en los círculos científicos, Carolina Vera es una referencia a la hora de explicar los complejos procesos del cambio climático en los medios de comunicación. Así se anunció su distinción con el premio Cleveland Abbe, debido a su “devoción desinteresada en la promoción y la comunicación de la ciencia climática a los tomadores de decisiones y partes interesadas en América del Sur y en todo el mundo”. Nacida en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos, las tormentas y los fenómenos del clima la cautivaron desde pequeña. De adulta, se convirtió en profesora del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la UBA e investigadora principal en el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA)/Conicet-UBA. Aquí, responde sobre cambio climático, su influencia y de qué forma podemos ayudar. –¿Qué es el cambio climático? –En nuestra atmósfera existen determinados gases de efecto invernadero (el CO2, el vapor de agua) que en forma natural retienen el calor que emana la superficie terrestre. La atmósfera los absorbe y así permite la vida en este planeta pero las actividades humanas (el uso de combustibles fósiles o carbón, la actividad agrícola y ganadera) están emitiendo mayor cantidad de estos gases y entonces la atmósfera está reteniendo más calor y por ende, aumentando la temperatura media global. Ese aumento es un indicador de que hay más energía en la atmósfera y su consecuencia son otros fenómenos como una mayor frecuencia e intensidad de las olas de calor, lluvia o sequía.–¿La situación es tan preocupante como dicen? –Es seria y cada vez va a ser más difícil retrotraerla. Hoy nuestro planeta tiene un aumento de alrededor de un grado de la temperatura media global con respecto al período preindustrial y si bien puede parecer poco, uno de los impactos es que las olas de calor son más intensas. Si las actividades humanas continúan emitiendo los gases de efecto invernadero, la temperatura va a seguir aumentando. Si no se hace nada llegaríamos a 4 grados más a finales de este siglo y si se hace algo, como lo del acuerdo de París, se estaría llegando a algo cercano a 3 grados. –¿Quiénes son los grandes responsables? ¿Qué parte le toca a la Argentina? –Hoy el calentamiento está a un nivel que demanda un esfuerzo de todos. Además, Naciones Unidas está pidiendo a los que más emitieron en el inicio de la era industrial (Europa, Estados Unidos y luego los países emergentes de Asia) que den ayuda financiera a los países en desarrollo para acelerar la reducción de emisiones. Argentina tiene un desafío muy grande ya que hay un plan de ir hacia energías renovables pero en el sector agrícola ganadero no se está haciendo nada y un 39% de las emisiones están relacionadas con esas actividades. Hay que atacar esto cuanto antes. “ARGENTINA TIENE UN DESAFÍO MUY GRANDE YA QUE EN EL SECTOR AGRÍCOLA GANADERO NO SE ESTÁ HACIENDO NADA Y UN 39% DE LAS EMISIONES ESTÁN RELACIONADAS CON ESAS ACTIVIDADES. HAY QUE ATACAR ESTO CUANTO ANTES” &#160; –¿Cómo describirías la situación actual de la ciencia en Argentina? –Existe una dicotomía, por un lado se toma al científico argentino como tremendamente trabajador, desinteresado y reconocido en el mundo, pero estamos experimentando una falta de apoyo que no hemos visto en décadas. Por ejemplo con el salario, los becarios e investigadores jóvenes no llegan a fin de mes y los fondos de los proyectos que nos otorga el Estado nacional son irrisorios. Realmente, en tres años hemos retrocedido lo que nos llevó décadas lograr.4 PASOS PARA SALVAR EL PLANETA *Los representantes: votar bien, votar a partidos que tengan la agenda ambiental presente y luego también exigir acciones concretas. *Nuestra dieta: consumir menos carne (sobre todo de animales rumiantes, que emiten más gases) y comer vegetales y frutas que se produzcan cerca de donde uno vive. Uno de los mayores impactos ambientales a nivel mundial es la producción de palta; Estados Unidos y otros países estamos consumiendo excesiva palta que se produce en zonas tropicales. *El uso del plástico: tenemos que tratar de reducirlo, además de reciclar hay que evitar usar plástico. *La huella de carbono: cuánto usamos los autos, ¿por qué no caminamos?</p>
<p>La entrada <a href="https://revistauncamino.com.ar/calentamiento-global-saber-y-hacer/">CALENTAMIENTO GLOBAL &#8211; SABER Y HACER</a> se publicó primero en <a href="https://revistauncamino.com.ar">Revista Un Camino</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
