Con este nuevo mes que arranca, las propuestas se renuevan. Y desde Un Camino te invitamos a disfrutar de todo el encanto de abril, con planes que recorren toda la inmensidad de nuestro país. ¿Comenzamos el viaje?
Alcemos las copas

Ubicada a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, y con más de 150 kilómetros de extensión, la Quebrada de Humahuaca es el gran atractivo turístico de la provincia de Jujuy. Y como describir sus paisajes en una línea es imposible, bien vale citar a la UNESCO, que en el 2003 la declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad.
¿Y si a todo esto le agregamos un plus? O mejor dicho, una copita de vino, el plan de recorrer este paraíso jujeño adquiere carácter de “imperdible”. La Ruta del Vino es la mejor excusa para descubrir ejemplares con gran carácter, mientras se recorre uno de los lugares más bellos de nuestro país. En este nueva edición te contamos qué bodegas podés visitar en un marco natural inolvidable.
Japón, de un solo bocado
La gastronomía es uno de los ejes que hacen que la Ciudad de Buenos Aires sea tan atractiva para el turismo. En ese menú, tan amplio como cosmopolita, la pastelería japonesa se ganó un lugar (más que merecido), de la mano de muy buenos exponentes y propuestas, siempre con el sabor y la estéticas como parte de su identidad.
¿Te tentaste? En la nueva edición te presentamos los 5 lugares que no podés dejar de visitar si querés probar todo el sabor del Japón en un solo bocado.

La Payunia: tierra de volcanes
En el departamento de Malargüe, a un poco más de 550 kilómetros de la ciudad de Mendoza, se encuentra un lugar muy especial, que tranquilamente podría ser catalogado como “La tierra de los volcanes”.
Tremenda denominación le cabe a La Payunia, que con más de 800 volcanes en sus 665 mil hectáreas, es uno de las parques volcánicos de mayor densidad y diversidad de todo el planeta. Para dimensionarlo, basta hacer una cuenta simple: ostenta el nada despreciable promedio de 10,6 volcanes por cada 100 km². En esta nueva edición, te contamos todos los detalles para que puedas visitar este lugar único.

Historia viva
Cruzar la puerta (que dicho sea de paso, casi siempre se encuentra abierta de par en par), y entrar al salón es viajar al pasado de sopetón. Concretamente, 200 años. Esta máquina del tiempo tiene nombre y apellido: el boliche de Bessonart, y resiste hace más de dos siglos, en la esquina de Segundo Sombra y Zapiola, en San Antonio de Areco.
Hoy, después de haber estado en la cornisa y con más de dos siglos a cuestas, el boliche de Bessonart congrega a parroquianos locales y curiosos turistas que se acodan en su barra para disfrutar de una caña, confirmando así que es uno de los grandes íconos de Areco. En esta edición, te contamos la historia de este bar centenario.
